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The Dig, la aventura gráfica de Spielberg

¿Es peligroso saber demasiado?

La historia de The Dig es curiosa. Es habitual que de una película se realice posteriormente un videojuego. Así sucedió por ejemplo con Blade Runner y su correspondiente aventura gráfica, que ya analizamos en su día en este blog. También últimamente comienzan a hacerse películas a partir de juegos o videojuegos de éxito. Assassin's Creed es un ejemplo. Hay muchas más.

Sin embargo, The Dig era un proyecto cinematográfico ideado por Steven Spielberg.  Sin embargo, iba a suponer un desembolso económico prohibitivo para la fecha, así que la película nunca se hizo. Spielberg recurrió a su gran amigo George Lucas y, de lo que podía haber sido una cinta espectacular, nos quedó una aventura gráfica con algunos aspectos muy interesantes, pero otros... En cualquier caso, fue un proyecto muy importante. La aventura gráfica no deja de ser entretenida y, además del propio Spielberg, entre sus guionistas estuvo Orson Scott Card. Quizás, precisamente por ese plantel, esperábamos más. 

The dig, la excavación

The Dig significa en castellano "la excacación". Podría parecer que su nombre de debe a la misión original de los protagonistas del juego. Lo explico: Un gigantesco meteorito va a impactar contra la Tierra. El resultado del impacto nos lo imaginamos: una nueva extinción masiva como la de los dinosaurios.  Para evitarlo, los EEUU -no la humanidad, ni siquiera la ONU- envían un equipo de astronautas dirigido por Boston Low, un piloto retirado. Tienen como misión instalar unas cargas en el meteorito para desviar su trayectoria. Aun faltaban tres años para Armageddon y Deep Impact, así que se puede decir que The Dig hubiera sido precursora para el subgénero.

La primera sorpresa es la curiosa tripulación que acompaña a Low. Además de dos pilotos y técnicos espaciales, viajan al espacio un geólogo alemán, especialista en arqueología y una periodista, especialista en lingüística. Lo del geólogo podemos entenderlo. Más adelante veremos que no es casualidad que fuera alemán. ¡Pero la periodista! Es muy positivo que en la aventura hubiera una mujer entre los protagonistas. Aún estamos en la época en que los héroes tiene que ser todo hombres. Pero la mujer podía haber sido ella la geóloga, o una artillera, o incluso la comandante... ¿pero periodista?

A un lejano planeta

El caso es que esta curiosa tripulación logra colocar las cargas y parece que sólo les queda volver a casa. Pero entonces la historia da un interesante giro. Resulta que el meteorito esconde una nave espacial extraterrestre. Nuestros tres protagonistas son teletransportados a un lejano planeta, situado a cientos de años luz de la Tierra. El planeta está aparentemente desierto, pero lleno de ruinas de una antigua civilización alienígena. Rodeados de ruinas alienígenas, ¡contamos con un geólogo y una lingüista! ¿Pero es que entonces el gobierno de los EEUU ya sospechaba que se trataba de un artefacto extraterrestre? Esas preguntas quedarán sin responder y en ningún caso, ninguno de los tres humanos perdidos dará ninguna información al respecto. Al no hacerlo, parece una simple casualidad. Teníamos una tripulación muy rara para la misión que teníamos por delante, pero ahora que todo se ha torcido vienen como anillo al dedo.

En cualquier caso, ahora el nombre "la excavación" tiene también mucho más sentido. Deberemos montar toda una excavación arqueológica para descubrir cómo volver a casa.

Sin embargo, pronto veremos que el equipo, lejos de colaborar, comienzan a actuar de manera extraña. Sólo Boston Low trata de mantener un cierto optimismo para luchar por regresar a la Tierra. Además, los enfrentamientos entre los tres protagonistas se multiplican. La periodista terminará actuando por su cuenta. Y el geólogo/arqueologo alemán... pues cada vez actuará como un... nazi. Primero querrá estar al mando. Y tras un par de giros interesantes de guión, ambicionará más y más poder alienígena para convertirse en ser todopoderoso.

The Dig

¿Indiana Jones?

Por momentos retrocederemos a las aventuras gráficas de Indiana Jones, también de Lucasarts,  en especial la enorme Fates of Atlantis, donde el arqueólogo se enfrentará a los nazis que aspiran conocer y utilizar los poderes del continente perdido. ¿Para Lucasarts todos los alemanes llevan un nazi en su interior? Es tirar mucho de tópico cuando en lugar de alemán podría haber sido de cualquier parte del mundo, incluso de EEUU.

Y es que, el rol de alemán malvado no será lo único que tome The Dig de Fates of Atlantis. En la aventura gráfica de Indiana Jones se reinterpretan las leyendas griegas sobre la caída de la Atlántida. Los reyes atlantes, utilizando el mítico oricalco, habían investigado y desarrollado una tecnología muy superior a la de los demás pueblos de la Tierra. En la cúspide de su poder, los atlantes desafiaron a la naturaleza y construyeron una máquina para convertirse en dioses. La cosa no terminó muy bien y ellos mismos provocaron el hundimiento del mítico continente. Los nazis no aprenden del pasado y quieren convertirse en seres supremos.

En The Dig, en vez de atlantes son extratarrestres. En lugar de en la Atlántida, estamos en un planeta alejado. No es oricalco, son cristales verdes de vida. Los aliens no aspiraban a ser Dios, pero sí querían conquistar, ni más ni menos, la Sexta dimensión, convertirse en seres espirituales y trascendentes. En este caso, el problema será que los alienígenas son incapaces de volver a nuestro universo cuatridimensional y se pierden en la eternidad. Y será el arqueólogo alemán el que no aprenda del pasado e intente conseguir más y más poder.

Merece la pena

Con todo, merece la pena jugar a esta aventura gráfica. Los paisajes del mundo extraterrestre son preciosos. La imaginación que no tuvieron en el guión la emplearon a fondo para los gráficos. Y el camino para descubrir la verdad es muy interesante, con varios giros de guión muy interesantes. Además, hacia el final del juego podrás tomar un par de decisiones, que no harán variar mucho el final, pero sí un poco. De hecho, quizás lo que más falle será precisamente el final, con un militar humano capaz de resolver lo que toda una especie de avanzados alienígenas ha sido incapaz de conseguir. El chovinismo humano que no falte.

Lo más interesante para mí es el trasfondo filosófico presente en The Dig, pero también en Fates of Atlantis y en muchas otras historias de ficción.

Conocimiento peligroso

Por un lado, la idea de que determinado conocimiento es muy peligroso y no estamos preparados para descubrir. Y por otro lado, que la búsqueda de más conocimiento puede llevarnos a la búsqueda de más poder y a la locura. Y volvernos más crueles a medida que aumentamos nuestro intelecto.

Estos mensajes están presentes desde casi los orígenes de la ciencia ficción. En el relato El hombre que evolucionó, escrito por Edmond Hamilton en 1931, ya está presente. Hamilton describe a un científico que construye una máquina capaz de acelerar la evolución natural de un humano. Lo prueba sobre si mismo y el resultado es catastrófico. No contento con disfrutar los primeros futuros estadios de evolución humana en sus carnes, el científico ansiando más y más conocimiento y alcanza un estadio aún más futuro en el que los humanos se volverán seres superinteligentes y supercrueles.

Este mismo desarrollo lo vi por primera vez en mi vida una historieta de Don Miki, también vinculado a civilizaciones de la antigüedad helénica como Fates of Atlantis. Estoy hablando de La ciudad de Psathura, donde es el profesor Zapotec el que ansía más y más conocimiento y utiliza una máquina para desarrollar el cerebro que le vuelve más inteligente, pero también más cruelLo menciono sólo para enfatizar que es un tema clásico de la ciencia ficción.

¿Pero es así?

Sinceramente pienso que no. La tecnología puede ser muy buena, o puede ser destructiva. Dependerá de cómo la usemos los humanos. Como ya comenté en otras entradas, por ejemplo con relación al tópico de científico loco en Metrópolis. La destrucción causada en la Primera guerra mundial, inclinó a muchos autores a igualar el desarrollo científico y tecnológico a la ambición, el poder y la destrucción. Aunque la guerra fue provocada por banqueros y no por científicos, resultó sencillo crear la figura del científico que es tan inteligente que urde un plan para conquistar el mundo utilizando su inteligencia y la tecnología. Tampoco era un recurso nuevo. Incluso entonces. Recordemos que el primer libro que puede considerarse de ciencia ficción, Frankenstein de Mary Shelley, trata de un científico que en su ánimo de investigar y descubrir crea a un monstruo.

¿Somos más crueles?

¿Pero somos los hombres y mujeres educados en el siglo XX/XXI más crueles y despiadados que los hombres y mujeres de épocas anteriores? No lo creo. Si repasamos la historia, siempre ha habido crueldad y maldad en el mundo. Siempre ha habido gente ambiciosa y tiranos. Al menos en los pueblos "civilizados". Compararnos con las tribus primitivas es más complicado, aunque es verdad que en ese lejano pasado de la humanidad, la tribu como conjunto parecía tener mucha más importancia que cualquier planteamiento individualista. Y es el pensamiento individualista en extremo es el que rompe con los intereses colectivos de la sociedad, de la mayoría. Ciertamente vivimos en una época muy individualista. El capitalismo siempre ha potenciado los pensamientos individualistas frente a los colectivos.

Lo que sucede es que en círculos conservadores -y ahora también en los que pueden idealizar una vida más vinculada a la naturaleza-, se tiende a ver los periodos del pasado como más tranquilos, ordenados y morales.  Ciertamente, hay periodos históricos donde hay una mayor descomposición de los valores morales tradicionales heredados, que cohesionaban la sociedad. En esos años, la civilización puede parecer que se está destruyendo. Pero realmente, se está preparando una nueva etapa histórica. Así sucedió con la descomposición del mundo helenístico y el surgimiento del cristianismo primero y del islam después. También se puede establecer una cierta relación, por ejemplo, entre el final del medievo y el nacimiento de la burguesía y el protestantismo. O entre el barroco y la Revolución francesa.

Períodos aparentemente decadentes donde los valores tradicionales hacen agua, la moral heredada está en crisis y el caos reina. Pero siempre porque se está preparando el comienzo de una nueva etapa. ¿Estamos nosotros en un período así?

¿Y tú qué opinas de todo esto? ¿Has jugado a The Dig? ¿Qué te ha parecido?
the dig cover

Ficha del videojuego:

The dig

  • Idea original: Steven Spielberg
  • Fecha de lanzamiento: 1995
  • Desarrolladora: Lucasarts

 

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