Europa one

Europa One, dirigida por el ecuatoriano Sebastián Cordero, es una película de ciencia ficción, poco conocida, que me ha sorprendido muy gratamente. No es una gran producción. Es de bajo presupuesto. Está grabada imitando el formato documental, con el manido "metraje encontrado" e incluso incluye algunos momentos de dramatismo forzado, propio de los realities estadounidenses. No sé si con esos momentos Cordero realmente buscan forzar el drama de manera burda o lo que hace es parodiar ese tipo de programas sensacionalistas.

Sin embargo, como comentaba, Europa One me sorprendió gratamente porque creo que sí enlaza con lo que serán los futuros aventureros del espacio, cuando retomemos la exploración del sistema solar.

Misión a Europa

En un futuro muy cercano, los científicos terrestres confirman que, bajo la capa de hielo de la luna joviana Europa, hay un océano de agua líquida. Éste descubrimiento impulsará una misión espacial privada con el objetivo de alcanzar este lejano satélite y buscar alguna evidencia de vida. Será la primera misión espacial tripulada, con destino a otro cuerpo celeste, desde los viajes a la Luna a finales de los 60 y principios de los 70. Seis astronautas, incluida una especialista en biología marina, se embarcarán hacia Europa.

Parecía que la expedición iba a alcanzar su objetivo sin ningún problema cuando, a raíz de una imprevista tormenta solar, la comunicación con la Tierra se interrumpe. Sólo 16 meses después llegarán las grabaciones de todo lo acontecido.

La grabación mediante el metraje encontrado, en este caso sí está en parte justificado, ya que aporta un enfoque más creíble, incluso profesional y cotidiano de los protagonistas. Eso sí, sin evitar algunos clichés propios de éste subgénero.

Europa One: una aproximación a lo que podríamos ver

Aunque detrás de la exploración de Europa no está ningún Estado, sino la iniciativa privada, la expedición es puramente científica. Buscan vida. Es una hipótesis científica bastante aceptada hoy en día. Es posible que podamos encontrar microorganismos vivos bajo el hielo de Europa o en otros lugares del sistema solar como Encélado o Titán, por ejemplo. Nos basamos en la adaptabilidad brutal de la vida a los distintos entornos que existen en nuestro planeta, como sucede en los fondos oceánicos u otros lugares inaccesibles.

En la tripulación hay una mezcla de profesionalidad y experiencia en unos protagonistas, huida de la vida terrestre en otros, romanticismo aventurero en la mayoría. Es muy probable que futuras expediciones, al menos en un primer momento, se nutran de esta materia prima. La exploración europea por el mundo se nutrió sobre todo de gente pobre y desesperada y personajes deslumbrados por las posibles futuras riquezas. Pero también hubo aventureros románticos, idealistas, o que simplemente querían empezar de nuevo.

Ese espíritu aventurero, heroico, bastante presente sobre todo en el cine clásico, está muy presente en Europa One, incluso entre los personajes más "profesionales", pero que no dudan en entregar su vida a una causa mayor. Al final, toda la tripulación estará dispuesta a arriesgarlo todo por el conocimiento oculto en Europa. Por encima de sus vidas está la misión.

europa report

Monstruos o vida extraterrestres

De entrada, la búsqueda de vida en otro cuerpo celeste invita a pensar en Alien. Terroríficos monstruos extraterrestres que van eliminando uno a uno a los desgraciados tripulantes de la nave espacial. Por suerte, Europa One no cae en este recurso tan utilizado. Por supuesto, el viaje, tras la pérdida de la comunicación con la Tierra, será accidentado y muy trágico. Pero la causa de éste desarrollo de los acontecimientos se deberá a accidentes muy posibles en los viajes espaciales de exploración.

Sí. En Europa encontrarán vida. Y sí,  como desde el principio se sabe, no volverá ningún tripulante. Pero no será esta vida extraterrestre la responsable de sus muertes, al menos no como en Alien. No digo que en la exploración espacial nos podamos encontrarnos con peligrosos depredadores. Pero, al margen de posibles civilizaciones de las que hasta el momento no hay ningún rastro, lo más probable es que, de encontrarnos con vida alienígena, primeramente demos con microorganismos, aparentemente sencillos, pero muy diferentes a las que conocemos en la Tierra. Desde luego, como dicen en la película, sería el hallazgo más importante de la historia humana.

Como ya hemos señalado, Europa, Encélado o Titán son los principales candidatos en el Sistema Solar para encontrar vida alienígena. Océanos líquidos bajo la capa de hielo de Europa o Encélado, calentados por las mareas que provoca la gravedad de Júpiter y Saturno respectivamente. O una forma de vida extremófila desarrollada en los lagos de metano líquido de Titán. Pero, además,  cada día descubrimos nuevos exoplanetas, variados, distintos, y seguramente en alguno de ellos se darán las condiciones necesarias para que exista algo que pudiéramos llamar vida.

La carrera espacial

Aunque hay numerosos partidarios de la teoría de que el hombre no llegó a la Luna, yo soy de los que sí que creen que el alunizaje (los alunizajes) fueron reales. De haber sido un bulo de EEUU, la extinta Unión Soviética lo hubiera desmentido inmediatamente. La carrera espacial era sobre todo propaganda política, más que intereses económicos cortoplacistas, militares o científicos. Se buscaba, a través de la exploración del sistema solar, demostrar la superioridad de uno u otro bloque.

Con la crisis del petróleo y el deshielo de las relaciones entre ambas potencias, la carrera espacial llegó a su fin y no ha habido desde entonces ninguna fuerza motora capaz de revivirla, pese a los intentos de la Nasa de justificar su existencia. Ningún Estado se ha visto obligado, hasta el momento,  a volver a invertir las ingentes cantidades de dinero que requiere la exploración espacial al nivel de lo que se invertía en los años 60.

EEUU no tiene, por ahora, rival en el campo militar, ni siquiera la ascendente China, pero a la vez sufre graves contradicciones en su economía, y enormes bolsas de pobreza. Muy poca gente entendería que se destinaran billones de dólares a llevar al hombre a rocas desiertas del espacio sólo por prestigio (siempre es más seguro y económico enviar sondas). Quizás eran inversiones que sólo se podían dar en los prósperos años 60 y, siempre, por el miedo a que la URSS se adelantara.

¿Exploración privada?

En los últimos años, la irrupción de China parece haber dado nuevos bríos a la exploración espacial. El dominio del espacio y el prestigio internacional están obligando a EEUU a ponerse las pilas para evitar que el gigante asiático le lleve la delantera. Se habla de volver a la Luna e incluso llegar a Marte, pero estamos hablando aún de que puedan pasar décadas. Lo que parece es que, al menos en Occidente el modelo de exploración espacial ya no será el de los años 60, donde el Estado era el único actor.

La iniciativa privada está asomando al espacio. Pero la realidad es que a duras penas han tomado el testigo de los agencias públicas. El principal inconveniente para que la empresa privada impulse decisivamente la exploración espacial está en la obtención o no de beneficios. Ningún empresario invierte por amor al arte. Y los grandes empresarios aún no ven beneficios económicos a corto plazo en la exploración espacial aunque esté demostrado que a largo plazo sí que repercutiría muy positivamente en la economía y el bienestar de la humanidad.

Si, por ejemplo, la riqueza mineral de los demás cuerpos del sistema solar pudiera extraerse y enviarse a la Tierra de manera económica, otro gallo cantaría. Aunque las posibilidades técnicas para algo así aún son impensables. Por eso parece que todo está por el momento centrado en subcontratar cohetes privados a agencias espaciales públicas (beneficios a costa del Estado) o testear turismo espacial para millonarios. Más allá de las proclamas de Elon Musk de ir a Marte.

Pero necesitamos salir de la Tierra

Sin embargo, inevitablemente la humanidad tendrá que volver a mirar hacia el espacio. Los recursos en nuestro planeta cada vez serán más escasos y costosos. Y la exploración del sistema solar nos traerá conocimientos científicos que se podrán aprovechar para mejorar nuestra vida en la Tierra. Por no hablar de otros problemas acuciantes que sufrimos como la superpoblación, el desgaste climático del planeta o el paro estructural.

En esa futura exploración nos podremos encontrar con tripulantes y problemas similares a los señalados en Europa One. Y, por supuesto, habrá accidentes, naves que no regresen y víctimas mortales. Será una nueva época heroica de exploración, siempre con héroes lo suficientemente valientes o desesperados para lanzarse a lo desconocido. Tenemos todo un universo a descubrir.

¿Y tú qué opinas de todo esto? ¿Has visto Europa One? ¿Qué te ha parecido?

Europa One

Ficha de la película:

Europa One

  • Director: Sebastian Cordero
  • Título original: Europe Report
  • Fecha de estreno: 2013
  • Productora: Start Motion Pictures, Wayfare Entertainment Ventures y LLC
2 comentarios en «Europa One, los futuros aventureros del espacio»
  1. Esta película la vi el año pasado (o el anterior, no estoy seguro) y aunque no me pareció muy entretenida sí es cierto que la recuerdo con admiración. El lento ritmo de la película se convirtió en la angustia de unos personajes que estaban horas, días, meses atrapados en el minúsculo habitáculo que era su nave espacial (lo único que les separaba de la muerte).

    Para mí fue todo un homenaje a esa tripulaciones del futuro que se lanzarán a la exploración del espacio sin que haya ninguna garantía de éxito. O de volver atrás.

    Si conoces alguna novela con un enfoque similar te agradeceré que lo digas. Así podremos incluirla en el catálogo.

    ¡Nos vemos!

  2. Vi la película en su momento. Me pareció lenta y aburrida, aunque entiendo que es realista. Las condiciones en una nave espacial son más parecidas a las de los submarinos (igualmente claustrofóbicas) que a la de los diseños espectaculares de la space-opera.
    Respecto a la carrera espacial, su problema fue que era impulsada por motivos políticos e ideológicos, y no por motivos económicos, sociales o demográficos, que son los que impulsan las colonizaciones, y no otra cosa. Y por el momento, no se dan ninguno de esos motivos actualmente. Ahora mismo, lo que impulsa a las principales economías es la «carrera por la inteligencia artificial» (o robotización) y profundizar en la tecnología de la información (informática y sus aplicaciones), la exploración espacial queda fuera de sus coordenadas, por eso soy muy escéptico respecto a la financiación privada de la exploración del espacio. A menos que haya recursos ingentes para explotar ahí fuera, entonces sí que veremos una competencia feroz, y masas de colonos invadiendo otros planetas para explotar sus recursos. Pero hoy por hoy se carece de la tecnología, el incentivo y la iniciativa para realizarlo.

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