Cube

Cube, los pecados de la humanidad

Era 1997 cuando a todos nos sorprendió Cube de Vincenzo Natali (director, por ejemplo, de algunos episodios de Westworld). Una película claustrofóbica, tensa, original. El inicio de la cinta ya nos dejaba muy claro lo que nos encontraríamos tras los títulos de crédito. Un escenario aparentemente sin sentido, violento y sin respuestas.

Su secuela y precuela, Hipercube y Cube Zero tratarán de dar una explicación al cubo. Pero personalmente nos quedamos con la original. Las demás son productos de muy inferior calidad, tanto por la ejecución, como por los intentos de dar una respuesta.

Cárceles

Un hombre se despierta con un uniforme donde se lee su nombre : Alderson, como una cárcel de Virginia Occidental y muy similar al que tendrá Neo dentro de Matrix: Sr. Anderson. Este hombre está dentro de un cubo conectado a otros cubos similares a través de escotillas situadas en cada uno de sus lados. Al pasar a otro de los cubos, Alderson descubre que ha caído en una violenta trampa que termina con su vida.

Y llegamos al inicio de la película. Cinco desconocidos, también con nombres de cárceles, despiertan en varios cubos como los de Alderson. Ninguno recuerda porqué está en el cubo. Ninguno sabe, en principio, qué es ese cubo. Deberán de colaborar para encontrar la salida y evitar las trampas.

A priori, los cinco forman un equipo que debería de poder dar con la salida, ya que parece que pueden complementarse:

  • Quentin. Es policía. Aparenta determinación, liderazgo e iniciativa.
  • Holloway. Es médico. Una mente abierta y empática.
  • Rennes. Es un ladrón, experto en fugas y escapismo.
  • Leaven. Es matemática. Imprescindible para interpretar los números de seis cifras que identifican cada habitáculo del cubo.
  • Worth. Es arquitecto. Se descubrirá que participó en la construcción del cubo y, por tanto, tiene información útil para salir.

La naturaleza humana

Los años 90 fueron años de gran crecimiento económico. Había caído la URSS. Los ideólogos del capitalismo hablaban del «fin de la historia». Parecía que ya no había ni izquierda, ni derecha. El mundo avanzaba hacia una democracia global y próspera.

Curiosamente fueron años en los que creció el egoísmo, el cinismo y el pesimismo hacia la humanidad. Como si la humanidad supiera que bajo la propaganda y las cifras macroeconómicas, las cosas no funcionaban tan bien. Y ciertamente se estaba acumulando la dinamita social y económica que explotaría en la década siguiente, cuando descubrimos abruptamente que seguían existiendo injusticias e ideologías.

Cube, como Matrix, forma parte de ese ambiente crítico y escéptico. En Matrix la inmensa mayoría de la humanidad prefiere vivir alienada e ignorante siendo esclavos, que alzarse libres. En Cube se mostrará nuestra incapacidad para colaborar, que todos tenemos un lado oscuro y que sólo la inocencia merece salvarse.

La oscuridad en Cube

escena de Cube

Efectivamente. Pese a ser un equipo en principio idóneo para encontrar la salida del cubo, pronto la estupidez humana saldrá a la luz. En lugar de colaborar, el grupo nos mostrará el lado oscuro de la humanidad.

Porque aunque el evidente antagonista es, sin duda, Quentin —me gustaría pensar que el echo de ser el único personaje negro es una casualidad—, todos los demás también tienen un lado oscuro que no les hace merecedores de salir del cubo. Todos menos Kazan, un chico autista que descubrirán en uno de los cubículos mientras buscan la salida.

Vemos ese lado oscuro en los distintos personajes de Cube:

Los atributos de la humanidad

  1. El policía: Principal antagonista. Representa la brutalidad, la ira, la venganza. También es el aparato del Estado, que en lugar de proteger a los ciudadanos ha consentido que se construyera el Cubo. Es un sádico, lascivo y machista. ¡Una joya de tío! El mal en estado puro.

Los demás protagonistas no son malvados. La mayoría de humanidad no lo es. Pero condensan los pecados de la humanidad. Muchas veces, pecados más que por acción, por omisión:

  1. El escapista: es la arrogancia y la suficiencia. El delito sin remordimientos. El egoísmo. Una sociedad que sólo mira por su propio beneficio.
  2. La doctora: Es la vieja izquierda y las viejas ideologías, en general. Llena de frustración, culpabilidad, paranoia e impotencia, sobre todo impotencia. Pese a las sospechas y protestas, no ha sido capaz de ver que se estaba construyendo el Cubo.
  3. La matemática: Representa a las nuevas generaciones. El talento de la juventud desaprovechado. El desinterés y la indiferencia que se asocia a su generación.
  4. El arquitecto: Representa al profesional que no cuestiona su trabajo. La producción capitalista. Es un mercenario, un cínico. Capaz de fabricar el Cubo sin preguntarse qué es o para qué.

Solo escapa del Cubo la inocencia

Efectivamente, como señalamos, solo Kazan, un joven autista, y, por definición, completamente inocente, merece y logra salir del Cubo. Por cierto, Kazan será imprescindible para encontrar la salida. Pese a su autismo, o precisamente por ello, es un genio con los números y cálculos.

No obstante, pese a retratar una imagen tan negra de la humanidad, precisamente el que Kazan pueda salir abre una puerta a la esperanza. Y es que para derrotar a Quentin, los cada vez menos supervivientes tendrán que colaborar y defender a Kazan.

Ellos no podrán salir del Infierno que han contribuido a construir, pero sí se redimen entregando sus vidas para que la inocencia sobreviva.

La construcción del Cubo

Esta primera película no da una respuesta a la construcción del Cubo. Ni quienes fueron, ni cuales eran sus objetivos e intenciones. Sólo se revela que Worth participó en la construcción del armazón del Cubo, pero lo hizo como un trabajo más por el que le pagaban muy bien, y sin saber ni de las otras piezas, ni de sus jefes, ni de sus objetivos.

Por lo demás, la explicación queda abierta. Y eso significa, abierta a la interpretación del público. Ignoramos completamente las muy inferiores secuelas.

En la película, cada personaje ofrece sus propias teorías acerca del Cubo: La teoría conspirativa que hace al gobierno responsable del Cubo, sin otro objeto que la experimentación. Hasta la idea de los millonarios ociosos y hedonistas que derrochan enormes capitales para construir un espectáculo sangriento utilizando víctimas reales para alimentar sus depravadas y hastiadas emociones.

La teoría de Worth

Worth da una teoría que, sin ser demostrable, casa bastante bien con la filosofía de la película:

El Cubo se construye porque sí. Sin una razón lógica o planificada y premeditada. Es el resultado de proyectos inútiles que surgen para justificar trabajos, que son aprobados, financiados y puestos en marcha por distintos departamentos, inconexos, burocratizados, rutinarios… Cada parte es construida sin que sus constructores sepan qué hacen los demás y para qué. El brazo izquierdo no sabe lo que hace el derecho.

Y una vez construido… ¡pues habrá que usarlo! Y es que su uso es la única justificación posible a su construcción.

Puede parecer una locura, pero es una metáfora de lo que muchas veces sucede a nivel global. El despilfarro de recursos, tiempo y esfuerzos en proyectos y productos que, desde un punto de vista global y racional no tienen ningún sentido. Aunque luego se comercialicen e incluso creen una «necesidad».

Y, sin embargo, aunque el Cubo no esté destinado a multimillonarios ociosos, sí que está concebido como espectáculo. Sí que había gente contemplando el sufrimiento de los presos, mientras éstos sortean las trampas de su interior: ¡Nosotros los espectadores!

¿Y tú qué opinas de todo esto? ¿Has visto Cube? ¿Qué te pareció?


Cube-cover
Cube-cover

Ficha de la película:

Cube

  • Director: Vincenzo Natali
  • Año de estreno: 1997
  • Productoras: Viacom Canada, Téléfilm Canada, Ontario Film Development Corporation entre otras
  • Premios (entre otros): Mejor largometraje canadiense en el Festival Internacional de Cine de Toronto (1997)

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