Camino del Edén

Camino del Edén. La manipulación del sueño hippie.

El 21 de febrero de 1969 se emitía Camino del Edén, de la serie original de Star Trek. Nos encontramos en plena tercera temporada y la serie, con bajos niveles de audiencia, tocaba a su fin. Camino del Edén, si bien no es de los episodios más originales o novedosos de las aventuras de Kirk y Spock, sí es uno de los que más ríos de tinta ha provocado. Por su contenido y por su mensaje. Y, quizás, por ser precisamente uno de los capítulos que más directamente referencia a los Estados Unidos de 1969, es de los que, estética o musicalmente, peor ha envejecido. Sin embargo, su contenido, su mensaje, tiene plena vigencia y actualidad.

Es un episodio cuanto menos curioso. Entre otras cosas, veremos hippies espaciales, una actuación musical, a Spock haciendo sonar un instrumento de cuerda vulcaniano y un paraíso de ácido. Pero estos hippies espaciales son exactamente iguales a los hippies que proliferaban en los Estados Unidos de 1969. La música que interpretarán abordo del Enterprise es la misma música alegre y lisérgica que sonaba en los festivales de música de la época. E incluso la melodía vulcaniana se podría haber escuchado en cualquier bar musical de San Francisco o New York. El capítulo rehuye de cualquier metáfora sutil. Los hippies de la fecha estelar 5832.3, son los hippies de 1969. Sus sueños también son los mismos. Y los peligros detrás de este movimiento... también.

La trama de Camino del Edén.

En Camino al Edén, el Enterprise persigue el crucero robado Aurora. Esta nave se dirige a la Zona neutral, lo que podría provocar un grave incidente con los romulanos. La tripulación pirata, huyendo de la Enterprise, fuerza a la Aurora, sobrecalentando sus motores. Momentos antes de que la nave explote Scott los logra teletransportar a bordo de la Enterprise. Para sorpresa de todos, se trata de un grupo de hippies compuesto por un reputado científico, el doctor Sevrin (que realmente dirige el grupo); el hijo de un importante diplomático de Catullan; y otros cuatro jóvenes, entre los que se encuentra una antigua compañera de Chekov en sus años en la Academia, que había abandonado la misma.

Resultará que Sevrin, que dirige a los jóvenes, está contagiado de una peligrosa enfermedad. Está convencido de que viajando al legendario planeta Edén, situado en territorio romulano, podrá renacer y purificarse. En esa búsqueda ha convencido a sus cinco acompañantes, dispuestos a dejarlo todo, en la búsqueda de ese paraíso prometido.

Star Trek y el movimiento hippie

Como ya comentamos en nuestra entrada sobre la serie original de Star Trek, la serie de Gene Roddenberry era sin duda progresista, sobre todo para los parámetros de esa convulsa época estadounidense, unos años de cambios y transformaciones. Ahí queda, por ejemplo, el famoso beso entre Kirk y Uhura, el primer beso interracial emitido por televisión. Sin embargo, Star Trek no escapaba a su época, y a los valores propios de la cultura estadounidense (y sus prejuicios). 

En Camino al Edén se dan varios aspectos que son realmente interesantes. Por un lado hay una clara simpatía hacia el movimiento hippie, en cuanto a la ingenuidad de la mayoría de sus componentes, su espíritu antibélico y su búsqueda de ideales anticonsumistas, pacifistas, rebeldes, de amor libre... Pero también veremos una advertencia sobre los sujetos desequilibrados que se aprovechan de esas ilusiones y de esa ingenuidad para su propio beneficio. 

Way_Eden

Kirk y Spock

Normalmente, Kirk es la parte pasional de la serie original, mientras que Spock es la parte lógica y racional. Un detalla muy significativo de Camino al Edén es que, hasta cierto punto, los papeles se intercambian. Spock es el que más empatiza con los hippies espaciales, alabando sus ilusiones y objetivos, e incluso interpretando un pequeño número musical junto a una de las hippies. Kirk, en cambio, jugará el papel de militar obtuso y jerárquico, amante de las normas. Los hippies le responderán llamándole "Herbert", en referencia a un mando militar estrecho y autoritario de la Federación. (Realmente era una broma interna de la serie, uno de los productores de la serie original se llamaba  Herbert F. Solow).

Será Spock el que calme al capitán, ayudándole a entender mejor a ese grupo de jóvenes inconformistas. También entre los "adultos" estadounidenses se veían ambos papeles. El que no entendía a los hippies, se aferraba a las costumbres y a la tradición, y no era capaz de comunicarse con ellos. (Y toda la tontería de los hippies se solucionaría con disciplina y mano firme). Y el que intentaba tender puentes hacia ellos, les escuchaba, hablaba con ellos y respetaba el contenido idealista de su mensaje.

La autoridad de la Flota estelar

Y es que los hippies espaciales no reconocen la autoridad de Kirk y no tienen ninguna duda en ejercer una resistencia pacífica contra sus órdenes. Recordemos que estamos en plena oposición a la guerra del Vietnam y que no sólo la guerra estaba en cuestión, sino incluso el propio papel del ejército. Así las deserciones del ejército estadounidense fueron muy numerosas. Además sus oficiales siempre habían tenido una cierta fama de inflexibles, estrechos de miras y autoritarios.

Pero se supone que la Federación ya no son los EEUU, que la flota estelar no tiene nada que ver con respecto al militarismo de los años 60. Sin embargo, la presencia de Irina, la desertora de la Academia de la flota es una llamada de atención de que, al fin y al cabo, un ejército es un ejército, incluso en un futuro utópico. Irina, junto a sus compañeros, buscan un mundo nuevo, donde puedan ser libres, lejos de las comodidades "burguesas" que ofrece la Federación, algo que, sin duda, descoloca a Kirk o a Chekov.

El planeta del ácido

El LSD era una de las drogas más utilizadas por el movimiento hippie. Se suponía que, además del uso festivo que ocasionaba, servía para abrir la mente, inspirar, experimentar... Uno de los aspectos del movimiento hippie que más rechazo generaba entre el estadounidense tradicional era, precisamente, el consumo de drogas. No nos engañemos, hubo hippies que sufrieron secuelas por el abuso del LSD y de otras sustancias. Edén, el destino soñado, el planeta que se creía que no existía, finalmente sí que es real. Pero era una trampa de ácido. Inhabitable, peligroso e incluso mortal. Sevrin ha utilizado su carisma y su autoridad moral para llevar a los hippies a una trampa.

No sólo es un aviso contra las drogas, también es una clara advertencia de que el movimiento hippie estaba infiltrado de elementos turbios que utilizaban la disconformidad y la rebeldía de la juventud para sus propios fines. Sevrin estaba enfermo, loco. Un fanatismo que se aprovechaba de sus compañeros. Unos meses después de la emisión de éste capítulo, EEUU se estremecería con los asesinatos de la Familia Manson. Manson no era realmente hippie, pero superficialmente su grupo lo parecía. Por la apariencia física, por la utilización del sexo... Y así lo entendieron miles de estadounidenses.

Construir un verdadero Eden

Pese al fiasco de Edén, Spock no duda en animar a Irina y a los hippies supervivientes para que sigan buscando y luchando por sus sueños: "I have no doubt you will find it … or make it yourselves," es decir, encontrarán su verdadero Eden, o lo construirán ellos mismos. Una frase que creo que tiene plena vigencia hoy en día.

Quizás faltan precisamente una fresca oleada de juventud que cuestione nuestra sociedad y busque alternativas. Pero nadie pensaba en los EEUU de los años 50 que poco después se desarrollaría un movimiento tan masivo, capaz de poner en duda todos los pilares tradicionales estadounidenses. Los cínicos pueden decir que nada cambió realmente en el mundo después de los convulsos años 60, pero no es cierto. La propia derrota de EEUU en la Guerra del Vietnam fue producto de este gran movimiento. Sin olvidar la lucha por los derechos civiles entre los negros o los inicios de la liberación sexual y el feminismo. Cada vez que la juventud entra en escena, todo cambia y nada vuelve a ser igual.

Ya ha llovido desde el 15M, un movimiento mucho más pequeño que el vivido en EEUU en los 60, pero que también cambió muchas cosas y dejó un poso importantísimo en nuestro país. Quizás lo que necesitamos, precisamente, es un nuevo movimiento de la juventud, masivo, contestatario, que se ponga en marcha y nos arrastre a los demás, a los que ya no somos tan jóvenes, a construir un verdadero Edén.

Dejo, eso sí, un vídeo de youtube con la actuación musical de los hippies:

¿Y tú qué opinas de todo esto? ¿Has visto Camino al Edén? ¿Qué te ha parecido?
Star Trek Cover

Ficha de la serie:

Star Trek, la serie original: Camino del Edén

  • Creador: Gene Roddenberry
  • Título original: Star Trek
  • Título original del capítulo: The Way to Eden
  • Director del episodio: David Alexander
  • Fechas de emisión: 21 de febrero de 1969.
  • Cadena emisora: NBC.

2 comentarios en «Camino del Edén. La manipulación del sueño hippie.»

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